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sábado, 4 de febrero de 2012

De nuevo el guión, ahora revisado

Bueno, le he corregido algunas cosas, no es un buen guión, es el primer que hago, pero veamos que pasa








Hasta El Final
Por
Edwin Jair











EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE- MADRUGADA
Vemos un carro estacionado debajo de un poste de luz. No hay rastro de personas, de otros autos o de casas. Dentro del coche podemos observar ligeramente la silueta de una persona.

INT. AUTO – MADRUGADA
Sentado en la parte trasera derecha se encuentra HÉCTOR, un hombre de entre 23 a 25 años quien luce consternado; la luz trasera del auto se encuentra encendida, alumbrando pálidamente. Podemos deducir que ha llorado recientemente por el aspecto de sus ojos. Junto a él está una MARICONERA CERRADA con manchas de sangre.
Se lleva las manos a su cabello, en cuyos dedos hay rastros de sangre. Se echa para atrás. Inhala profundamente, cierra sus ojos un momento y, mientras exhala, baja lentamente sus manos, arrastrándolas por todo su rostro, deteniéndolas al llegar a la barbilla. Oímos un TONO MONOFÓNICO. Vira su atención hacia la mariconera e inmediatamente la abre; de ella saca una FOTO en la cual aparece él junto a una ALBINA MUJER con pelo lacio, de entre 22 a 24 años, ambos ríen. Con el dedo índice derecho acaricia el rostro de la joven y, acto seguido, comienza a sollozar profundamente, su cara muestra mucha ira y a la vez una profunda tristeza, sus ojos no dejan de emanar lágrimas. El tono deja de sonar.

Un par de gotas caen sobre la imagen. Su respiración aumenta de ritmo. En un ataque de rabia, rompe la foto en cuatro partes y las avienta a un lado. Recarga su frente en el asiento del copiloto. Se enjuga las lágrimas y aspira hondo por la boca.
Oímos nuevamente el tono monofónico. HÉCTOR toma rápidamente la mariconera, la posa en sus rodillas, hurga dentro de ella y saca un CELULAR, en el cual podemos leer en la pantalla lo siguiente: Llamada entrante CHATO.
A HÉCTOR le tiembla la mano que sostiene el celular, presiona el botón rojo y lo deja caer a un lado.

Hurga nuevamente dentro de la mariconera, pero ahora saca un PAQUETE DE COCAÍNA sosteniéndolo con su mano derecha, mientras que con la izquierda avienta fuertemente la mariconera en esta dirección, la cual, al chocar contra la puerta, se abre completamente y de ella salen BILLETES de diferente valor. HÉCTOR se queda pasmado por un momento, observando fijamente el paquete de cocaína que reposa sobre sus rodillas. Su respiración sigue siendo agitada.

Oímos nuevamente el celular, pero ahora suena diferente, un tono más corto. HÉCTOR lo toma, vemos que dice: 1 MENSAJE RECIBIDO. HÉCTOR aprieta temblorosamente el botón seleccionar e inmediatamente aparece el mensaje escrito en MAYÚSCULAS y con FALTAS DE ORTOGRAFÍA:

MENSAJE ENTRANTE - CHATO
TE BAMOZ A ENCONTRAR CABRON Y KUANDO LO AGAMOS TE BA HA CARGAR LA CHINGADA IGUAL KE A TU PINCHE VIEJA. ESTO NO KEDARA ASI.

HÉCTOR emite un par de balbuceos nerviosos. Su mano tiembla demasiado y avienta el celular junto a la mariconera. Se frota los ojos un instante. Acto seguido lleva ambas manos al paquete de cocaína. Del bolsillo derecho de su pantalón saca una pequeña NAVAJA, con la cual abre un agujero en la esquina del paquete. Deja la navaja a un lado. Traga saliva y respira copiosamente. Dirige su dedo meñique al interior del paquete y extrae un poco del polvo. Como sus manos tiemblan, el polvo se derrama, pero lentamente lleva el dedo hacia su nariz y, con un fuerte aspirado, ingiere todo el polvo. Inmediatamente se agarra la nariz y la mueve de un lado a otro con los ojos cerrados. Gira su cabeza de una lado a otro y vuelve a repetir una y otra vez la misma acción, hasta que se detiene y echa para atrás su cabeza. Su respiración ahora está más acelerada y se le puede notar muy nervioso.
Con su boca abierta emite un balbuceo desgarrador y comienza a llorar nuevamente, sin dejar de mascullar.


EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE – MADRUGADA
La calle se encuentra completamente vacía, se pueden oír ligeramente los gritos de HÉCTOR, los cuales quedan cegados por la estridulación de los grillos.

INT. AUTO – MADRUGADA
HÉCTOR continúa llorando, pero ahora golpea  fuertemente su cabeza contra el asiento del copiloto. Podemos ver que ha empezado a sudar. Se endereza y vuelve a ingerir el polvo, alternando entre la fosa izquierda y la derecha.
Le hace más grande el agujero al paquete. Ya ha consumido más de medio cuarto. No se detiene.

De ambas fosas nasales comienza a salir SANGRE. Se la limpia con sus dedos. La mira y, al momento de hacerlo, empieza a gritar enérgicamente, arrojando el paquete de cocaína a la parte delantera del auto. Con su playera empapada en sudor se limpia la sangre, pero ésta no para de salir, por más que intenta detenerla aspirando fuertemente. Seguimos oyendo sus gemidos.

El celular suena de nuevo. Su expresión muestra una desesperación total, sus pupilas están dilatadas y su rostro está cubierto de sudor. Dirige su atención hacia la navaja; lleva su  temblorosa mano izquierda hacia ésta. La agarra. La mira fijamente. El tono se deja de oír. Voltea. Observa el torso de su muñeca derecha, lentamente dirige la navaja hacia ésta, cierra los ojos y aprieta los dientes. Respira muy fuerte, emite un par de gemidos, hasta que se ve detenido por una MANO.

Abre los ojos sorprendido y lo que ve lo deja en un shock tal, que suelta la navaja inmediatamente. Ya que ahí, sentada junto a él, está la misma MUJER con la que aparecía en la foto. Ella sonríe y, agarrándole la mano suavemente, mueve su cabeza lentamente hacia los lados. HÉCTOR tiembla todo, no resiste su impulso y se abalanza hacia ella, abrazándola reciamente, pero sin parar de sollozar ni emitir sus dolorosos lamentos. Ella responde el abrazo y vemos como derrama un par de lágrimas. Esto dura cinco segundos, hasta que ella aparta a HÉCTOR, acaricia su demacrado rostro y su cabello, mojado por el sudor. Podemos observar que la sangre ha dejado de salir. Ella siempre mantiene un semblante relajado y sonriente. Abre la puerta del carro, lo que provoca que la mariconera y unos cuantos billetes caigan fuera, y...

EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE – MADRUGADA.
...sale, observa por un momento la calle y extiende su mano hacia el interior.

INT. AUTO – MADRUGADA
HÉCTOR toma la mano de la mujer temblorosamente y lentamente sale.

EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE – MADRUGADA
La mujer recibe a HÉCTOR, echándole su brazo izquierdo sobre los hombros y posando la derecha sobre su pecho empapado. Él no deja de mirarla con un semblante de asombro. Juntos rodean el carro y caminan lentamente hacia el interior del bosque, perdiéndose en la vasta oscuridad...

(A Elección del Director) (Sí así lo desea, puede descartar ambos finales para que el espectador saque sus propias conclusiones)

FINAL 1
EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE – AMANECER
Un hombre obeso y barbón, que porta una chamarra negra, observa hacia el interior del auto desde la ventana junto a la banqueta. En su mano izquierda sostiene una BOLSA DE BASURA JUMBO. Detrás del auto se encuentra estacionado otro. CÁMARA no nos muestra el interior del auto principal. El sujeto saca su celular con su mano libre, presiona un par de teclas y se lo lleva a su oreja. Espera.
CHATO
Jefe, habla Chato, ya encontramos al cabrón....
sí aquí estaba.

Pega su frente en la ventana del automóvil y observa al interior.

CHATO
(Riendo)
Parece que el pendejo tuvo una sobredosis

CÁMARA ahora nos muestra el interior del auto desde la ventana. Podemos ver el cuerpo de HÉCTOR, recargado en el asiento trasero, con los ojos abiertos y restos de sangre seca en sus fosas nasales y alrededor de sus labios y playera. Así mismo, vemos su boca abierta y rastros de haber regurgitado espuma.

CHATO
(Observando la bolsa de basura que sostiene)
Sí jefe, vengo preparado,
usted no se preocupe
(pausa)
El carro está bien, el pendejo
se olvidó de ponerle seguro...
y también de quitar las llaves
(pausa)

CHATO observa la ventana de adelante.

CHATO
No, parece que no alcanzó
a consumirla toda
(pausa)
 si jefe vamos para allá, pero
antes nos ocuparemos del cuerpo.

CHATO cuelga, se guarda el celular, hace un par de señas al conductor del auto de atrás, quien enciende los motores. CHATO va hacia la puerta del conductor y la abre.

INT. AUTO – AMANECER
Entra CHATO y se sienta. Cierra la puerta. Enfoca el retrovisor para observar el cuerpo de HÉCTOR, voltea a ver al asiento del copiloto y encuentra el paquete de cocaína, del cual se ha derramado un poco. Se estira para alcanzarlo y lo coloca junto al asiento del conductor. Voltea hacia atrás.
CHATO
(Riendo)
Como serás pendejo Héctor,
tú y tu novia la cagaron,
sabían a lo que se metían,
entonces ¿por qué hacen estas chingaderas?

Se levanta del asiento para alcanzar el cuerpo de HÉCTOR, lo agarra y lo tira debajo. Vuelve al asiento del conductor, enciende el carro y pone marcha.

EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE – AMANECER
Vemos a los dos autos alejarse...

FINAL 2

EXT. CALLE JUNTO AL BOSQUE – AMANECER.
Vemos a dos mujeres que portan ropa deportiva. Ambas trotan mientras platican. Poco a poco se acercan al carro. Cuando pasan junto a éste, una mujer voltea y ve por la ventana. Lo que observa la aterra, ya que inmediatamente comienza a gritar, su amiga se detiene y también mira el interior del carro, emitiendo un grito. Empiezan a llorar... “llamaré a la policía” oímos decir a una... 

CÁMARA ahora nos muestra el interior del auto desde la ventana. Podemos ver el cuerpo de HÉCTOR, recargado en el asiento trasero, con los ojos abiertos y restos de sangre seca en sus fosas nasales y alrededor de sus labios y playera. Así mismo, vemos su boca abierta y rastros de haber regurgitado espuma...
FUENDE A NEGRO
04/02/12


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